REDES DE INDIGNACION Y
ESPERANZA
Me parece
muy acertado el tema que toca el autor Manuel Castell en este texto, ya que en la era actual donde las tecnologías de la
información y la comunicación están transformando
al mundo, se presenta una problemática bastante extensa y que es inevitable no encontrarla inmersa en nuestra sociedad, ya que
en muchas ocasiones nos hacemos los indiferentes o simplemente como es mi caso
y creo que el de muchos ciudadanos, no estamos lo suficientemente informados
como para darnos cuenta del tipo de sometimiento al que estamos
expuestos ante los sistemas de gobierno políticos de un país. O bueno, puede
que sí nos demos cuenta, puede que sí comprendamos la magnitud del problema,
puede que sí sintamos la necesidad de revelarnos, de romper con todos estos
estereotipos que no permiten crear nuevas culturas, nuevas sociedades. lo malo de todo estas estas nuevas formas de
pensamiento que es derecho propio de cada sujeto es que las quieren
callar.
Si, Partiendo
del hecho de que los seres humanos construimos significados a partir de la
experiencia y esta experiencia se adquiere a través de las relaciones que
establecemos con los demás, el autor pone de manifiesto la importancia que
tienen las redes sociales para construir subjetividades y que al mismo tiempo
son un arma de doble filo para los gobiernos, ya que no les conviene por
decirlo de alguna manera, que los
individuos construyan líneas de fuga, y nuevas formas de pensar, ya que se
revelarían y esto no es conveniente para ellos.
Tal como
lo menciona el autor, los gobiernos tienen miedo de todas
estas herramientas maravillosas que brinda la tecnología como el internet, los
medios de comunicación, las redes sociales, ya que proporcionan autonomía
social e individual frente a las instituciones de la sociedad.
Es por esta
razón que prefieren mantener una relación de amor - odio con la red e intentan
obtener beneficios al tiempo que limitan su potencial de libertad. Un ejemplo
claro de esto, continua el autor, es que controlan el intercambio libre de archivos
o las redes del código abierto[1].
Está claro entonces que los sistemas políticos de gobierno no desean permitir
la libre expresión, ni la adecuada construcción y configuración de identidades
en las personas, sino que lo que buscan en las sociedades es controlar
mentalidades, someter, callar, imponer, etc., etc., etc., para conseguir sus
propios fines, fines que como se ve a diario en vez de enriquecer la cultura de
un país, lo que hacen es empobrecerlo en todos los sentidos.
[1]
CASTELLS, MANUEL. Redes de indignación y esperanza. Los movimientos sociales en
la era de internet.2012.
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